La humedad es el vapor de agua presente en el ambiente, los seres vivos somos seres calientes y necesitamos aire húmedo, cuando la temperatura del ambiente en el que estamos se reduce drásticamente el aire se torna seco, y pueden aparecer síntomas respiratorios, como el asma por frío, alergias y goteo nasal, tos, gripe, etc.

Por eso resultan importantes los humidificadores, ya que se encargan de mantener el grado óptimo de vapor de agua en ambiente, debe ser óptimo porque demasiada humedad también produce daños, los muebles se dañan, la madera se hincha, crece el moho y proliferan las bacterias.

Entonces, considere estas características que cualquier humidificador para el hogar posee:

  • Son fáciles de limpiar, su aseo y desinfección regular garantizan que respires un aire limpio y libre de bacterias. Debes drenarlo y enjuagarlo todos los días, semanalmente asegúrate de limpiarlo de residuos y desinfectarlo según las indicaciones del fabricante. Todo esto no te llevará más de unos minutos y el humidificador funcionará correctamente cada vez que lo uses.
  • Manejo sencillo: La mayoría de los equipos tiene controles fáciles de usar y pantallas que muestran los parámetros y niveles de humedad. Además, estos equipos se mueven cómodamente y sus piezas de reemplazo, son económicas y fáciles de cambiar.
  • Humidistato: Los humidificadores tienen un humidistato, que funciona apagando la máquina una vez que el ambiente alcance la temperatura preestablecida. Si elige un equipo sin esta cualidad puede comprar un higrómetro por separado para vigilar los niveles de humedad.
  • Temporizador: Disponible en algunos modelos como de los de mesa o consola. Programan el encendido para una hora determinada, de esa forma el ambiente estará preparado cuando llegue a casa. Sin embargo, el agua que pasa demasiado tiempo en el tanque puede generar bacterias.

Ahora conoce algunos tipos de humidificadores disponibles en el mercado:

Humidificados de niebla cálida: producen una neblina cálida que se siente, son excelentes para la gripe y la tos; también suelen ser más silencioso que los modelos de niebla fría. Generalmente requieren de una limpieza frecuente y tienden a cubrir áreas pequeñas, además es importante manipularlos cuidadosamente y alejarlos de los niños ya que contienen agua hirviendo.

Los de niebla fría utilizan un filtro para atrapar las impurezas, luego se libera una neblina fresca e invisible. Son más fáciles de limpiar que el de tipo cálido y funcionan mejor en áreas más grandes, aunque hacen más ruido. También es esencial seguir las indicaciones del manual del usuario sobre el reemplazo y mantenimiento del filtro.

Los humidificadores ultrasónicos también producen una neblina fría, tienen un diafragma metálico que vibra a velocidades ultrasónicas, como una corneta; de este salen gotas de agua que se liberan en aire por un ventilador.

Por último, los humidificadores de consola pueden cubrir un piso entero, son unidades grandes que no rotarán de habitación en habitación, y debido a sus grandes tanques no necesitas llenarlos diariamente. Para evitar el “polvo blanco” que algunos equipos pueden producir debes utilizar agua filtrada, embotellada o destilada.