Afeitarse forma parte de nuestra rutina de higiene diaria y eso es algo que aprendemos apenas tocamos la adolescencia y comenzamos a ver como brotan pequeños vellos de nuestro mentón y en el bigote, que por cierto nos hacen ver muy mal, así que, por favor no pierdas tiempo pensando en hacerlo o no; comienza a afeitarte de una buena vez.

Para hacerlo correctamente y evitar cortes, tienes que aprender primero cómo afeitarse la barba de forma adecuada, como todo en la vida, el afeitado tiene una técnica correcta que hará que el proceso sea más sencillo, evitar cortes en tu rostro y los resultados sean los mejores que puedas esperar.

Puede que durante las primeras oportunidades seas un poco tosco y te cueste algo el afeitarte bien sin cortarte o lastimarte la piel, pero no te preocupes, con un poco de práctica comenzarás a dominar este oficio y cada vez te resultará más fácil. En algún momento te afeitarás todo el rostro en un par de minutos sin apenas darte cuenta.

Hoy en día existen muchas alternativas para afeitarse, así que tendrás que tomar una decisión: máquina de afeitar eléctrica o maquinillas de afeitar de hojillas convencionales. Cada una de estas alternativas tiene sus ventajas y también sus desventajas, todo depende de tus necesidades particulares y de lo que quieras lograr; por ejemplo si quieres un afeitado al ras cada mañana o te basta con mantener la barba recortada.

No te pierdas este artículo si quieres aprender las mejores técnicas de afeitado y también unos tips bien útiles para evitar cortaduras, irritaciones en la piel y también no olvidar esos espacios difíciles de alcanzar.

¿Cómo afeitarse la barba?

Afeitarse es, para la mayoría de las personas una rutina de higiene diaria, especialmente si tu trabajo o estudio te exigen mantener una imagen personal perfectamente pulcra. Eso quiere decir que vas a tener que dedicar tiempo cada día a este proceso, entonces vas a tener que aprender cómo hacerlo rápido y bien.

Aprende, paso a paso, la manera correcta en la que debes afeitarte.

Primer paso:

El primper paso es sumamente importante, pues corresponde a la hidratación previa de la piel de la cara. Esto te ayuda a prevenir cortes, raspaduras o la irritación previa como producto de la fricción excesiva en una piel reseca.

Para hacerlo te recomendamos que laves tu rostro con abundante agua caliente, el agua caliente no solamente hidrata tu piel, también te ayuda a ablandar los vellos y también a abrir los poros para retirar impurezas y suciedad.

Segundo paso:

Lo siguiente es aplicar el gel de afeitar mientras la piel aun se encuentra humeda. Algunas personas prefieren usar solamente jabón en su lugar, pero la verdad es que el gel o espuma de afeitar facilita mucho el proceso y mejora los resultados.

Una buena espuma de afeitar no solamente ayuda a que las hojillas deslicen mejor en la piel, también contiene algo de mentol que refresca tu piel y ayuda protegerla de la irritación posterior.

Tercer paso:

En tercer lugar debes asegurarte de contar con una maquinilla en buen estado; fijate que las hojas no se encuentren desgastadas, oxidadas o llenas de vellos de ocasiones anteriores. Siempre es importante afeitarse con una hoja bien afilada. También asegurate que conserve material en la banda lubricante superior.

Cuarto paso:

Comienza el afeitado con movimientos suaves y descendentes en tu mejilla, trata de cubrir la mayor cantidad de piel en cada pasada para evitar hacer varias pasadas en la misma zona, así reduces el impacto negativo sobre tu piel.

Quinto paso:

Cuando hayas terminado con las mejillas, entonces afeita por debajo de la mandíbula, teniendo especial cuidado con el hueso porque allí resulta fácil cortarte. En el cuello puedes comenzar a realizar movimientos ascendentes. Lo recomendable es afeitar siempre en dirección del crecimiento del vello y jamás en contra.

Una vez que has terminado con las extensiones grandes de mejillas, cuello y mandíbula, no olvides afeitar con mucho cuidado en la parte trasera de la quijada que se esconde bajo la oreja, luego, con mucho cuidado aprende cómo afeitarse el bigote; con movimientos lentos y sin mucha presión, desde la parte inferior de la nariz y con cuidado de no cortar el labio (algo muy común).

Una vez que hayas terminado, puedes hacer una última pasada general para remover cualquier vello que hayas olvidado en la primera etapa. Recuerda lavar constantemente la maquina cuando veas que ha acumulado mucha crema.

Sexto paso:

Enjuaga tu cara con agua fría para refrescar tu piel y así evitar inflamación y enrojecimiento. Remueve todos los restos de crema o gel y procede a secarla con mucho cuidado, acercando una toalla limpia y suave y dando palmadas, jamás restriegues la toalla por la piel.

Lava con mucho cuidado las hojas de la maquinilla, sécalas con una servilleta o paño limpio y guárdala en posición vertical para que escurra el resto de la humedad. Si es posible vuelve a poner la funda protectora.

Séptimo paso:

No olvides usar una buena loción para después del afeitado que refresca tu piel y te hará sentir limpio y fresco durante horas.

¿Cómo arreglar la barba corta?

Si no necesitas un afeitado siempre al ras y en lugar de eso prefieres mantener una barba corta y arreglada, entonces puede ser una mejor opción que compres una buena máquina de afeitar eléctrica.

Estás afeitadoras eléctricas cuentan con varias funciones muy útiles para acomodar y mantener presentable la barba corta. La mayoría incluyen peines recortadores en varias medidas para que elijas el largo de la barba que va mejor con tu estilo.

Usarlas es aún más sencillo y no necesitas crema. Solo enjuaga un poco la barba y pasa la máquina con cuidado (no debes ejercer presión), en movimientos largos e iguales para asegurar que el largo de la barba sea muy similar en todos lados.