diferencia entre manta eléctrica y calientacamas

El invierno ya está aquí y debemos protegernos de este porque, incluso para los amantes del frío, cuando la temperatura desciende el cuerpo comienzan a temblar y es necesario buscar algo caliente que regule la temperatura y nos mantenga calientitos.

Esta sensación es buscada especialmente a la hora de dormir, porque está más que comprobado que dormir en un ambiente caliente mejora considerablemente la calidad del sueño, a diferencia de si dormimos con temperaturas bajas.

En muchas ciudades basta con usar un cubrecama grueso que mantenga el calor, o usar medias, un pantalón largo y un suéter al dormir para disminuir el frío y dormir plácidamente.

Pero hay otros lugares en donde las temperaturas son tan bajas que ni usando todo eso y más el frío se apacigua, por lo que el cuerpo no para de temblar.

Aunque existan sistemas de calefacción que calienten toda la casa, en la mayoría de los casos las sabanas de la cama permanecen frías, ocasionando que al acostarse regrese todo el frío que ya se había alejado de nuestro cuerpo.

Por eso, actualmente muchas personas están recurriendo a ciertos aparatos adicionales para mantener el calor en nuestro cuerpo. Ejemplo de ello son los calientacamas y las mantas eléctricas.

Sin embargo, al considerar optar por alguno de estos surgen muchas preguntas: ¿cuál es mejor?, ¿son seguros?, ¿cómo funciona un calientacamas?, ¿cómo funciona una manta eléctrica?, ¿cuáles son las ventajas y desventajas de usar uno u otro?

Estas dudas puedes complicar la decisión de compra. Por suerte, a continuación aclararemos algunas de estas preguntas, lo que te ayudará a tomar una decisión para poder dormir tranquilamente en las noches frías.

El funcionamiento

Al elegir algún producto, saber cómo funciona es muy importante. En este caso en particular, los calientacamas y las mantas eléctricas no tienen alguna diferencia significativa entre sí en cuanto a su funcionamiento.

Básicamente ambos presentan un circuito interno que, al conectarlo a la corriente eléctrica, se activa y produce una suficiente cantidad calor como para modificar la temperatura de aquello que cubra.

Aparte de eso, presentan reguladores de temperatura para disminuirla o aumentarla y tienen un dispositivo de auto-apagado, por si al usuario se queda dormido y se olvida de desconectarlos.

Diferencia entre manta eléctrica y calientacamas

diferencia entre manta eléctrica y calientacamasEntonces, si en su funcionamiento son muy parecidos ¿cuál es la diferencia? ¿Por qué surgen tantas dudas sobre comprar uno u otro?

Lo que diferencia principalmente a un calientacamas de una manta eléctrica es el lugar en donde se colocan debido a sus características físicas.

El calientacamas está diseñado para ir debajo de la sábana, en contacto con el colchón; por ende, es algo rígido para poder ser capaz de soportar cierta cantidad de peso.

Por su parte, la manta eléctrica es muy parecida a una manta común, incluso las han hecho de telas tan suaves para que sean agradables a la piel. Este artefacto sí está diseñado para cubrirnos.

De lo anterior se deduce que cualquiera de los dos productos puede servir para calentarnos mientras dormimos. Lo que se debe tener en cuenta es en qué lugar lo queremos colocar o cuál se ajustará más a nuestras necesidades.

Ventajas y desventajas

Teniendo en cuenta que tanto los calientacamas como las mantas eléctricas son muy parecidos, sus ventajas y desventajas son casi las mismas.

Ventajas

  • Ambos proporcionan el calor suficiente para regular la temperatura corporal y brindarnos un sueño agradable y renovador.
  • Son muy fáciles de usar: simplemente hay que seguir las instrucciones del fabricante al pie de la letra.
  • Su vida útil puede alcanzar cerca de unos 8 años, siempre y cuando se les proporcionen los cuidados necesarios siguiendo las recomendaciones del fabricante, que es quien sabe a ciencia cierta cómo cuidar el producto que elaboró.
  • Específicamente en cuanto a las mantas eléctricas, al ser menos rígidas pueden manipularse de varias maneras. Es posible calentar alguna parte específica del cuerpo, o ubicarlas en alguna zona determinada si queremos aliviar algún dolor muscular. Además, es posible usarlas dentro y fuera de la cama.

Desventajas

En cuanto a las desventajas de estos productos, no es recomendable utilizarlos si el usuario tiene un marcapasos; como el funcionamiento de ambos es eléctrico, podrían interferir uno con el otro.

También se debe tener mucho cuidado con la manipulación, es importante recordar que internamente están llenos de cables, y si se rompen como consecuencia de algún doblez, esto pudiera generar algún corto circuito.

Ni los calientacamas ni las mantas eléctricas deben permanecer encendidos toda la noche. La recomendación es encenderlos por unos minutos antes de dormir para ir calentando la cama, y apagarlas en cuanto nos acostamos y nos disponemos a dormir.

Con relación a la manta eléctrica, esta no debe ser usada por mujeres embarazadas o quienes padezcan de diabetes, ya que la sensibilidad de estas personas está comprometida y podrían sufrir quemaduras sin darse cuenta.

¿Realmente son peligrosos?

Aunque entre las desventajas de los productos no se considera que puedan causar heridas graves, o inclusive la muerte, se han registrado múltiples casos de incendios y muertes por calcinación, producto de algunas fallas de los calientacamas y las mantas eléctricas.

La razón de que no aparezca como una desventaja es que ambos productos esencialmente son muy seguros, el problema real radica en el uso indebido de los mismos.

Por eso es importante recordar que es totalmente indispensable seguir todas y cada una de las instrucciones de los fabricantes en cuanto a su uso, cuidado y mantenimiento, para evitar cualquier tipo accidente.

Actualmente se fabrican con materiales resistentes a cortes y a prueba de líquidos; además, se elaboran bajo una serie de normativas ya establecidas y se pasan por pruebas muy específicas antes de salir al mercado.

Por eso es sumamente importante comprar estos productos en tiendas autorizadas y revisar que tengan todos los sellos reglamentarios que garanticen su fiabilidad.

Esta es una inversión más que un gasto, ya que con los cuidados necesarios pueden durar muchos años, ayudando a mantenernos saludables y a dormir más cómodamente.

Que estas noches el frío no nos quite el sueño, adquiramos el producto que mejor se adapte a nuestras necesidades y démosle el cuidado necesario, usándolo con completa responsabilidad. Un sueño de calidad nos mantendrá alerta y con mucha energía para disfrutar el día siguiente.

 

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