que suela de plancha es mejor

La plancha de ropa es un electrodoméstico esencial en el hogar, tanto como el refrigerador o la batidora de vaso. Después de cada sesión de lavandería la usamos para eliminar las arrugas y que nuestra ropa luzca bonita y lisa. Aparte de todos los elementos que la componen, como la resistencia que genera el calor o el termostato que regula la temperatura, hay otro componente vital y de gran importancia como lo es suela.

¿Por qué es tan importante saber qué suela de plancha es mejor? Sencillamente, porque es la parte que está en permanente contacto con los tejidos de nuestra ropa. Se encuentra, desde luego, en la zona inferior de la plancha y cumple el rol de conducir el calor desde la resistencia hasta la ropa, es decir, es el medio por el cual la temperatura alcanza la ropa para alisarla.

Como condición universal, una suela siempre está construida con una superficie completamente plana para poder desempeñar su labor. No obstante, la silueta es mucho más variable, aunque de igual manera posee un denominador común: una especie de triángulo. La suela siempre es el elemento principal que se debe asegurar al momento de comprar cualquier tipo de plancha, desde una sencilla plancha tradicional, hasta una plancha de viaje, el innovador modelo sin cable o los espectaculares centros de planchado.

Tipos de suelas de planchas

Existen diversos tipos y casi todos difieren entre sí por el material utilizado en su fabricación. Por ejemplo, las hay hechas de cerámica, de acero inoxidable, de titanio, antiadherentes y más; no obstante, las más comunes y comerciales son las de acero inoxidable y las de cerámica. En este post voy a compartir con vosotros las características de estos dos últimos materiales, cómo interactúan con los tejidos y sobre cuál ofrece un mejor desempeño.

CERÁMICA:

que suela de plancha es mejorLas planchas con suelas de cerámica en realidad están hechas de aluminio o plástico en su interior, solo para aclarar la creencia errónea de que están hechas completamente de cerámica. La realidad es que esta suela posee es un revestimiento de cerámica, que no es más que un material elaborado a base de arcilla, pero que expuesta a las altas temperaturas se endurece y se vuelve frágil. Las planchas de este tipo son casi tan comunes como las de acero inoxidable, pero funcionan con la misma efectividad.

El recubrimiento de cerámica es resistente y a la vez el material ideal para repartir el calor uniformemente. Quizás la ventaja más destacada es que la cerámica elimina la formación de energía estática, sin importar la temperatura a la que se trabaje.

Este es el resumen de las propiedades de una suela recubierta de cerámica:

  • Conducción de calor óptima.
  • Capacidad para eliminar o prevenir la formación de electricidad estática.
  • Distribución uniforme y pareja a lo largo y ancho de la suela.
  • Impide que los tejidos se adhieran a la superficie cuando se selecciona una temperatura elevada.

Pero por supuesto, donde encontramos ventajas, es inevitable que no se presenten algunos inconvenientes, y es donde surge la rivalidad entre los diferentes materiales. En el caso de la cerámica es completamente normal e inevitable que el recubrimiento de cerámica se desgaste y empiece a desconcharse con el tiempo. Este inconveniente trae nuevos problemas, como la adhesión a la suela de los residuos presentes en la ropa. Por último, una desventaja que afecta a cualquier material casi por igual es que son capaces de derretir y dañar por completo telas muy finas, como la seda, especialmente cuando se eleva la temperatura, incluso tan solo un poquito más de lo necesario.

ACERO INOXIDABLE:

El acero inoxidable, también conocido solamente como inox, es el material más utilizado de todos en la fabricación de las planchas. Es una aleación de acero con un porcentaje de cromo, y por supuesto, como su nombre lo dice claramente, ostenta la propiedad de impedir la corrosión a la vez que soporta de la mejor manera las altas temperaturas.

Más allá de su buen desempeño en su función que lo ha llevado a la comercialización, también figura por su bajo precio en contraste con materiales como el titanio, e incluso, más económico que la cerámica. En adición a ello, este tipo de suela es especialmente duradera y a pesar de que en la mayoría de las ocasiones se mancha, la limpieza es sencilla. De hecho, existen unas cuantas formas de cómo limpiar la suela de la plancha, casi todas involucran un pañito húmedo para frotar la superficie y remover los residuos que estén acumulados.

De manera más resumida, estas son las propiedades más destacables de una suela de acero inoxidable:

  • La solidez del acero le otorga durabilidad y resistencia.
  • Desde siempre conocido por la excelente conducción del calor.
  • Su superficie, aunque se mancha con residuos, es fácil de limpiar y restaurar.
  • La distribución del calor es uniforme a lo largo y ancho de la suela.
  • Es la alternativa más económica en las planchas.

Tamaño de la suela

Si ya te has decantado por una plancha suela cerámica o acero inoxidable, ya tienes gran parte del trabajo hecho. Ahora solo queda elegir el tamaño de la suela, lo cual no es un detalle menor. ¿Será mejor una de grandes dimensiones, o más bien una reducida? Para empezar, cuando una plancha ostenta una suela con una superficie extensa, el principal beneficio es que abarca un área mayor de tela y esto se traduce en que el planchado vaya más rápido, que esa tarea tan tediosa culmine lo antes posible.

Además, una suela amplia casi siempre es garantía de que portará un número elevado de orificios por donde se libera el vapor, en consecuencia, la cantidad de vapor es mucho mayor y que abarque un área de mayor tamaño. Otro punto que apresurará el planchado.

Por otro lado, una suela grande incrementará irremediablemente el peso total de la plancha y tampoco queremos que al poco tiempo de planchado ya nuestros brazos estén cansados, por lo que no hay que descuidar el equilibrio para disfrutar de un equipo balanceado en todos los aspectos.