Hay muchas razones por las que adquirir un humidificador. Si el clima que afecta tu hogar es muy frío este equipo puede solventar muchos de tus problemas y hacer tu casa más cómoda, sana y agradable.

Si vives temporadas extremadamente secas, estás familiarizado con la electricidad estática que se hace presente especialmente en esos momentos de muy poca humedad, causa friz y corrientes molestas sobre la ropa, el cabello y objetos metálicos. Igualmente, en climas no tan templados mejora la piel deshidratada y seca, y alivia los síntomas del resfriado y el asma. Para que tu equipo te ofrezca aire limpio y funcione correctamente cada vez que lo uses debes darle el cuidado y mantenimiento que necesita, estos son algunos consejos que puedes tomar en cuenta para su limpieza:

  • Existen tres tipos de mantenimiento:
    • a) limpieza diaria, que incluye reemplazar el agua del humificador al menos una vez al día
    • b) limpieza semanal, incluye limpieza y desinfección de todas las partes del humidificador
    • c) final de temporada, guardarlo apropiadamente para la siguiente temporada.
  • Debes limpiarlo con regularidad porque las bacterias se pueden multiplicar en el agua estancada y liberarse al aire que respiras. Inhalar vapor contaminado con impurezas puede desencadenar síntomas o causar una alergia, signos y enfermedades que antes no tenías.
  • Diariamente vacíe el reservorio de agua, y reemplácela con agua nueva.
  • Puede usar agua destilada, embotellada o filtrada, que garantizan vapor de agua que el equipo produce sea limpia y elimina el problema de “polvo blanco” que algunos dispositivos tienen. Sin embargo, lo ideal para cualquier equipo es el agua destilada porque es la única que no tiene ningún tipo de minerales, como, por ejemplo, el agua embotellada, y aunque no son tóxicos hacen el aire del agua destilada sea más puro.
  • Antes de comenzar la limpieza semanal de cualquier equipo, asegúrate de que este desconectado y frío antes de comenzar a separar cualquier pieza de la base.
  • Puedes utilizar vinagre, cloro o peróxido de hidrógeno disueltos en agua para limpiar el reservorio de agua y otras piezas de plástico y desinfectarlas. Luego de esto debes esperar a que se sequen completamente y pierdan cualquier aroma.
  • Use el agua del grifo para enjuagar la base, el tanque y cualquier otro componente; nuevamente coloque las piezas desarmadas sobre una toalla limpia hasta que se sequen por completo y se deshaga de cualquier humedad.
  • Utilice paños suaves y limpios que no sean abrasivos y dañen las superficies del dispositivo.
    Evite que el aire que respire contenga moho y bacterias desinfectando su humidificador al menos una vez a la semana.
  • Asegúrese de leer en el manual de usuario las instrucciones del fabricante sobre el reemplazo de filtros en caso de que su humidificador sea de niebla fría, y sobre su limpieza, ya que algunos equipos tienen instrucciones de cuidado muy específicas.
  • Antes de guardar su humidificador para otra temporada, debe hacerle una limpieza profunda anti-gérmenes.